¡El balanceo que relaja a tu bebé!
La hamaca hace que tu peque recuerde sus nueve meses en el vientre, un lugar acogedor, calentito y en constante movimiento.
Por qué las hamacas
son tan especiales
El balanceo y el contacto con la tela imitan las sensaciones del útero, consiguiendo que tu bebé descanse placenteramente, se relaje en mitad de un berrinche y mejore su bienestar en general.

Seguro
100% algodón, 100% respetuosa con la piel de tu bebé. Puedes ver nuestros vídeos y consejos de enganche para que la experiencia Yambatá sea segura y placentera para todos.

Acogedor
Una vez llegado al mundo tu bebé se encuentra expuesto y se siente desorientado. Con la hamaca reproducimos el espacio mullido y caliente en el que se encontraba antes de nacer.

Relajante
El balanceo produce un efecto tranquilizante en los bebés. Puedes aprovechar el que produce con su propio movimiento o podéis balancearlo según consideres.
¿De dónde viene la Hamaca Yambatá?
Las hamacas empezaron a usarse hace unos tres años en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCI) del Hospital de la Mujer de Bahía (Brasil). La idea surgió del equipo de fisioterapia del hospital y descubrieron que los bebés recién nacidos tardaban menos en abandonar la hospitalización y aumentaban de peso más fácilmente con su uso. Más hospitales en Brasil han adoptado la hamaca dentro de maternidad y los resultados son muy positivos.

Elige la tuya
Preguntas Frecuentes
Tu bebé al nacer pasa de un ambiente apretado, cálido, acogedor y en constante movimiento a un mundo estático lleno de estímulos externos. Esto puede provocar estrés, desorientación. Por eso, el movimiento suave y el contacto con la tela, además de la posición corporal que adoptan cuando están en la Hamaca, le brindan seguridad en esta fase de adaptación inicial y confort ya que les hace revivir las sensaciones que tenían en el periodo de gestación.
Se puede instalar en mini cunas, cunas estándar tradicionales y americanas, cama de estilo Montessori, o adaptarlas a cualquier otro lugar. Solo hay que tener en cuenta que se pueda anudar de forma segura y que no esté a una altura peligrosa. Por eso recomendamos atarlas dentro de la propia cuna o parque, o poner una colchoneta debajo y la hamaca al ras, con el espacio suficiente que permita el balanceo.
Fue diseñada especialmente para ell@s, ofreciendo un espacio suave a al tacto, sin peligro de que se hagan daño y ayudando a su desarrollo.
La hamaca admite hasta 10 kg, tu bebé y su crecimiento serán quienes definan el tiempo de uso. En los primeros meses servirá para nutrirlos con su ambiente acogedor y balanceo, y cuando sean mayores será un lugar de gran diversión. Además, en Yambatá trabajamos cada día para poder ofrecer a tu peque lo que necesita en cada fase de su vida, acompañando a la familia en este viaje maravilloso.
La hamaca tiene cordones de algodón o cuerda de algodón hilado en cada extremo que pueden atarse a los barrotes de la cuna, o donde se desee. Deben anudarse teniendo en cuenta que el nudo no se pueda desplazar ni horizontal, ni verticalmente. La responsabilidad del amarre corresponde a la persona que lo realice y debe evaluarse cuidadosamente. Según lo juntos o separados que estén los extremos la hamaca quedará más cerrada o más abierta. Vale la pena probar diferentes formas para encontrar la que más de adapte a su bebé. Puedes encontrar en nuestras redes sociales y en la web consejos para atar la hamaca de forma fácil y segura.
Si tu bebé es recién nacido, no hay peligro, pero si está en la fase de girar y gatear, existe esta posibilidad. En cualquier caso se recomienda ponerla siempre a la mínima altura posible.
La hamaca es adecuada para dormir solo hasta 3 meses, pudiendo aumentar su uso hasta los 12 meses, dependiendo del bebé. A partir del año, su uso debe ser recreativo y controlado por una persona adulta.
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